Sandy Bridge, la última microarquitectura de Intel, hace poco más de un año que nos acompaña y está muy lejos de ser anticuada, cosa que demuestra con su impresionante rendimiento al ser capaz de realizar complejas tareas rápidamente, sobrepasando fácilmente a sus antecesores.

Ivy Bridge, el sucesor de Sandy que se basa en la misma arquitectura pero fabricado mediante un proceso de manufactura de 22 nm y que significa el debut de los nuevos transistores Tri-gate de Intel, está a la vuelta de la esquina, pero ello no quiere decir que  Sandy no siga dando batalla.

Los fabricantes de placas madre siguen lanzando productos con nuevas características y prestaciones para acompañar a la segunda generación de procesadores Core, entre los que encontramos el artículo que hoy vamos a analizar: la placa madre Gigabyte H67MA-USB3-B3.